Ir al contenido principal

Luna

 Tengo ganas de escribir para ti todos los días, despierto y las líneas solas fluyen, me trastocan y sacuden el alma; entonces reflexiono y las olvido: las encierro en enigmas indescifrables para no plasmarlas para que no trasciendan. Sin embargo, a veces es imposible y como en este instante le escribo a tu imagen, a mis recuerdos de ti, a mi experiencia contigo, a la soledad causada y la necesidad (necia) por abrazarte. Podría llorar. Mi cuerpo siente el escalofrío por recordar lo que no ha sucedido; se da de topes por ello. Mis sonrisas se contraen. Quiero recuperar el ánimo, sin embargo, no lo he perdido, dejé atrás las fuerzas para contener mis ganas, las de escribir. Rompes mi corazón como yo rompo el silencio. Te repienso y te repaso y el día  puede irse así. Warming, warning, charming. Las palabras de aliento para ser quien soy y escribir desde donde puedo. Invoco tu pronta solicitud, aspiro a mis deseos escondidos, recibo caricias cálidas del viento brumoso. Tu atosigante  presencia en mis horas de dormir. La impaciencia. Un algoritmo climático. Voy a bajar la guardia solo por unas horas, retozaré en un mar de palabras impropias, daré rondas a tu fantasma, enunciaré tu nombre en mis adentros y estallaré ahí. Seré en esos enunciados clasificados en el fondo al menos por unos momentos.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Discovering the millenial Zapotec culture and its unique matriarchal sys...

Momento.

 Qué pasará cuando al fin te vea,  cuando te encuentre, cuando deje de estar triste.  Qué sentimiento habrá en mi cuerpo,  qué sensación de sanación,  purificación,  de normalidad desarrollaré como método de defensa. Cómo será al fin verte.  Hablar,  usar las palabras que nunca imaginé. Escribir las insignias restantes en mi memoria e ir... A esos lugares donde la música se palpa y empalma. A donde los colores radican,  donde el cuerpo ya no importa. Qué será de los tatuajes, a donde irán ellos y ellas.  Hay un algo,  tal vez volverán a ser tinta homogénea lista para volver a ser.  O quizá vayan a dónde vamos.  Qué diré, cómo actuaré cuando ese día llegue. Y si llegamos tarde,  quien tomará el tiempo.  Existirá el tiempo. Dónde  habrá sitio para dejar todo eso que sobra,  el miedo, la rabia, la - entonces terminada- esperanza. Cuándo pueda ver qué se verá.

Ecsit

 Verte no existe, mi no existe, algo no  existe. La vida no existe, el mundo no existe, las ideas no existen, el calor no existe, el cuerpo no existe, el alma no existe, las ataduras no existen. La comodidad no existe, los orgasmos no existen, los proyectos no  existen, la náusea no existe. El lenguaje no existe, las posturas no existen, el género no existe, la lealtad no existe, la ineptitud no existe, los pretextos no existen, ustedes no existen, el dolor no existe, los caminos no existen. El capital no existe, la materia no existe, las leyes no existen, el estado no existe, la música si existe, el ritmo si existe, el tiempo no existe, el espacio no existe, Kant no existe, No body existe, sus ideales se los comió la última hija de una estirpe que nunca nació, sin padre, ni madre, ni hermanos sin nada. Sin todo lo anterior, sin pasado o futuro; una niña se come toda la sabiduría sin vomitarla. Se convierte en hoyo negro, suspende todo. Las pipoles inexistentes preguntan...