Ir al contenido principal

Este país

 ¿Vivir en este país? 

Es fácil; solo debes acostumbrarte a no llorar. 

Exigir claridad, verdad y memoria también lo es; 

solamente no escuches sus discursos y ruedas de prensa. 

El cinismo tampoco debe sorprendente. 


Justicia a este país aún no llega.


Desear la vida fácil y sonrisas vacía no es el deseo; 

lo son: menos sangre en los medios, menos morbo en los corazones, 

menos dolor en la calle del día a día. 

Eliminar la competencia económica y religiosa, la carrera por el poder.

Sujetar nuestros cuerpos, dejar de ser objetos experimentales; 

de  llenar bolsillos ajenos con el genocidio velado.


Criticar, emplazar, ir más allá de la catarsis son la necesidad de nuestros días.


Vivir en este país es fácil, nada más debes acostumbrarte. 

Ser inmune a las noticias, olvidar la vida, cegar al día. 

Intercambiar tu trabajo por el mínimo paupérrimo sin quejas. 

Buscarle lo bello a la mierda, nunca más oler. 

Ignorar al tiempo, a las personas muertas y desaparecidas. 

Sentir nada, estremecer nada, conocer nada. 

Sin lenguaje, sin voz, sin ganas; es fácil “vivir” en este país.


-N


Algún lugar de México, circa 2011








Comentarios

Entradas populares de este blog

Discovering the millenial Zapotec culture and its unique matriarchal sys...

Momento.

 Qué pasará cuando al fin te vea,  cuando te encuentre, cuando deje de estar triste.  Qué sentimiento habrá en mi cuerpo,  qué sensación de sanación,  purificación,  de normalidad desarrollaré como método de defensa. Cómo será al fin verte.  Hablar,  usar las palabras que nunca imaginé. Escribir las insignias restantes en mi memoria e ir... A esos lugares donde la música se palpa y empalma. A donde los colores radican,  donde el cuerpo ya no importa. Qué será de los tatuajes, a donde irán ellos y ellas.  Hay un algo,  tal vez volverán a ser tinta homogénea lista para volver a ser.  O quizá vayan a dónde vamos.  Qué diré, cómo actuaré cuando ese día llegue. Y si llegamos tarde,  quien tomará el tiempo.  Existirá el tiempo. Dónde  habrá sitio para dejar todo eso que sobra,  el miedo, la rabia, la - entonces terminada- esperanza. Cuándo pueda ver qué se verá.

Ecsit

 Verte no existe, mi no existe, algo no  existe. La vida no existe, el mundo no existe, las ideas no existen, el calor no existe, el cuerpo no existe, el alma no existe, las ataduras no existen. La comodidad no existe, los orgasmos no existen, los proyectos no  existen, la náusea no existe. El lenguaje no existe, las posturas no existen, el género no existe, la lealtad no existe, la ineptitud no existe, los pretextos no existen, ustedes no existen, el dolor no existe, los caminos no existen. El capital no existe, la materia no existe, las leyes no existen, el estado no existe, la música si existe, el ritmo si existe, el tiempo no existe, el espacio no existe, Kant no existe, No body existe, sus ideales se los comió la última hija de una estirpe que nunca nació, sin padre, ni madre, ni hermanos sin nada. Sin todo lo anterior, sin pasado o futuro; una niña se come toda la sabiduría sin vomitarla. Se convierte en hoyo negro, suspende todo. Las pipoles inexistentes preguntan...